#pretéritoimperfecto

Dejar en el pasado todo lo que no te acompañó para hacer el camino.

Olvidalo aunque no puedas.

Traerlo a tu presente tiene un punto macabro y siniestro.

Es casi como resucitar a un muerto.

Nunca volverá a ser aquella persona que amaste.

Las personas que vuelven no conservan los sentimientos intactos.

Ni tú ni él sois ya las mismas personas.

El recuerdo de aquel amor, se conserva idealizado.

Hacerlo volver, conseguirá destrozarlos.

Añicos de un amor imaginario.

Pretérito imperfecto en un presente oxidado por la humedad sin tus brazos.

Isabel Racero

…búscame

Búscame, cuando todas las canciones te hablen de mí.

Búscame, cuando ya no sueñes si no sueñas conmigo.

Cuando sueñes despierto, aunque sea conmigo.

Besa otras bocas, ama otros cuerpos y búscame, cuando en ellos me encuentres a mí.

Búscame si te sorprendes mirando el móvil esperando un mensaje mío. Si suena y deseas que sea yo quién llame.

Búscame, hazlo, cuando cualquier cosa te recuerde a mí, incluso, búscame si lo estás pasando genial y piensas : sería la hostia si ella estuviera aquí.

Búscame, si llegas a buscarme entre la gente. Si imaginas como será mi mundo sin ti.

Si vas a la playa y al respirar , cierras los ojos y me imaginas allí.

Búscame, hazlo, si estás triste, porque sabes que te haré reír.

Búscame cuando quieras que te suba el ego y te cuente cuanto me gusta tu pelo, como me gusta tu cuerpo, incluso si quieres que te acompañe a que te hagas otro tatuaje, porque vas a tatuarte mi nombre , porque ya no quieres olvidarme.

Búscame si me necesitas, porque ya no piensas si no piensas en mí.

Porque eres tan idiota que no supiste verlo cuando casi casi me tenías y ahora , estoy tan lejos que te da miedo.

Búscame si tienes miedo. Me quedaré callada , con tu cabeza en mi regazo. Y acariciaré tu pelo mientras duermes.

Búscame, cuando te duela respirar, cuando te duela que no esté.

Hazlo, búscame. Que no te importe que te diga que no. Que no te importe lo que digan tus amigos, aunque te digan que no te convengo, que sólo te haré daño y volveré a irme.

No les hagas caso y búscame.

¿Qué saben ellos de nuestro paraíso si nunca han vivido dentro?.

¿Qué saben de cómo todas y cada una de las canciones que escucho me hablan de nosotros? .

Nadie sabe que sólo consigo dormir cuando me paro a imaginarte en mi cuerpo.

Cuando tus manos me quitan la ropa. Como tu boca me muerde la boca y me estremezco , si te sorprendo mirándome y deseando tenerme en tus brazos.

Ellos no conocen nuestro mundo privado. No les hagas caso y búscame.

Dicen que la vida sigue. Y no. A veces la vida no sigue. Hay veces que sólo pasan los días.

Los días sin ti son eternos.

Isabel Racero

…que nos quiten lo bailao

Vamos juntos a desvestir inviernos.

Cuéntame las pecas y piérdete por el camino.

Inventemos una forma nueva de medir los años :

Tres,

tengo tres besos tuyos .

Me falta algún bocao para llegar a ser mayor de edad.

Soñemos juntos dos vidas menos cuarto

y el cuarto que falta

me lo descuentas en abrazos y mimos.

Ponme algo de esa vida pendiente para llevarla puesta

y el resto,

hazme el amor aquí,

no vaya a ser que caduque.

Tus ojos, sí,

con hielo y en vaso corto,

porque me están quemando y me sobra hasta la ropa.

Que el invierno nos sorprenda desnudos y sin frío.

Que en Primavera

hayas inventado constelaciones nuevas sobre mi espalda.

Que tu lugar favorito en el mundo

sean las enaguas de mi traje de gitana.

Te digo más : que no te guste comer nada

que no pase antes por mi boca.

Haz de mi cuerpo el templo donde ir a rezar.

Que por él levantes muros, murallas

y mi sed sólo se sacie de tus fuentes.

Inventemos lugares nuevos donde hacer nido.

Migremos cada Noviembre hacia lugares cálidos,

donde como toda ropa

sólo llevemos caricias

y los días los contemos a besos.

De paso , o antes,

te cobraré los cuatro polvos que me debes,

y que nos quiten lo bailao.

Isabel Jiménez

…todas las canciones me hablan de ti

….Qué bonito tu pelo negro. Qué bonito tu cuerpo entero….

Curioso el ser humano y todos sus complejos. Hacemos grupos por edades, tendencias sexuales, tribus urbanas, nivel adquisitivo, estudios, clases sociales, etc, etc, etc…

Clasificar, etiquetar, segregar, descartar, y todos los ar que quieras añadir. Aunque no, la vida no es eso. La vida es mucho más sencilla y divertida si la dejas entrar y fluir.

Ella y yo no teníamos nada que ocultar, nada que fingir. Éramos sólo dos personas que nos caímos bien desde hacía años y que aún no se conocían en persona. Ella, La Tey , decidió ponerle remedio y sin un porqué me invitó a un concierto de Marwan.

Para todos aquellos fans de este Señor y sin ánimo de ofender, quiero decirles que yo prefiero disfrutarlo, leyéndolo y oyéndolo en la tranquilidad de mi casa, aunque, la cita a ciegas con La Tey, no se compra con dinero.

De cervecitas por Cádiz al primer pestañeo tropezamos con la vida en estado puro. Nosotras de negro riguroso y ellos con sus rastas y una flor en el pelo.

Primavera en pleno invierno. Húmedo invierno gaditano lleno de embrujo. Eso son María y Aitor , cantantes de flamenco con veintipocos años y unas ganas de comerse el mundo que contagia y te traspasa con cada acorde de guitarra rompiendo el frío anochecer del intramuros gaditano.

Con esa espontaneidad que garantiza la juventud en menos tres formamos parte del grupo de chicos, alucinadas por tanta belleza natural.

Cada salida es una entrada a otro lugar.

Y desprovistas de complejos absurdos y estereotipos, contagiadas de tanta juventud, nos despedimos con pena de nuestros nuevos amigos, dispuestas a disfrutar del repertorio de Marwan.

La sala estaba repleta de gente muy joven, en su mayoría parejas. El amor se respiraba en el ambiente. Aquella cantidad de mujeres jóvenes enamoradas, con las manos entrelazadas , nos adoptaron enseguida como parte de su grupo y fuimos sólo una pareja más aquella noche.

¿Quién se atreve a desmentir algo que resulta evidente a la mayoría? , y lo más importante : ¿A quién le iba a importar?.

A La Tey y a mí por supuesto que no, la vergüenza en nuestra personalidad brilla por su ausencia, así que contestamos amablemente el breve interrogatorio de una de las parejas que teníamos cerca, haciendo el concierto de lo más divertido.

¿Lleváis mucho tiempo juntas? , ¿cómo os conocisteis? , ¿sois de aquí? ,…

Tras cada una de nuestras respuestas, para nuestras interlocutoras, se hacía más evidente la relación de pareja que La Tey y yo recién estábamos comenzando. A pesar de no ser del todo real ya que ambas preferimos la compañía masculina para juegos sexuales, la parte real de la historia es que, ese sábado cualquiera de finales de enero, comenzó la parte real fuera de las redes sociales de una amistad que sentimos desde hace años.

Sin duda alguna, la vida en vivo y en directo supera cualquier expectativa.

Un placer querida Tey.

Fotografía : María (Aitor y María ).

Isabel Jiménez

…mi debilidad

Puedes con todo. Te crees fuerte, te sientes fuerte, pareces fuerte.

Entonces te das cuenta. Lo descubres sin más.

Has cerrado todas las puertas. Todas las ventanas al vacío. Tu vida hermética para que nunca vuelva a entrar. Nadie.

Nunca nadie entrará en tu vida. Nadie más te romperá el corazón.

Tú tampoco.

Y está ahí. Has dejado un pequeño resquicio para que entre. Sólo tiene que encontrarlo.

Sólo tienes que encontrarlo.

Se abre y se cierra en la medida que te extraño y te odio. A días alternos.

Eres.

Tú eres mi debilidad.

Isabel Jiménez

…con permiso

Tienes todos mis permisos.

Pasa sin llamar.

Quédate a comer, a dormir, a vivir.

Quédate simplemente.

Besame cuando quieras y muérdeme la boca o quítame la ropa.

Múdate a mí vida sin fianza, sin pre aviso y sin cláusulas.

Trae tus perros, tus gatos, tus plantas, tu vida.

Inúndame con ella.

Y déjala ser conmigo .

Mi sexto sentido intuye que tu vida y mi vida van a llevarse bien.

Tienes todos mis permisos.

Incluso los permisos no permitidos tuyos son.

Que no quede entre tú y yo resquicio donde quepa duda,

ni culpa, ni pasado.

Que no haya nada que nos una, para que nada nos separe.

Sólo una norma hay en esta vida, aún por empezar:

Jamás me pises los sueños.

Isabel Jiménez