…amores nuevos

Los mejores amores son los inesperados.

Un día coincides con una persona nueva, una persona de la que no sabes nada antes.

No hay nada que te una a ella y sin embargo, ambos sentís la necesidad de no separaros.

Ella llegó a mi vida una tarde de Primavera, vestida aún con los últimos fríos del invierno.

Pedí espacio en su vida, un pequeño hueco: déjame anidar le dije.

Pero no encontraba un resquicio en el que poner mi vida, cerca de la suya.

Ella quería hacer reformas, tirar muros, abrir ventanas, cambiar los suelos, la cocina e incluso el baño.

Esperaba que todo quedara fresco, blanco. Con los techos altos, las vigas vistas y las ventanas hasta el suelo : la luz inundará su vida y no quedará espacio para ocultar la tristeza .

Y así poco a poco fue cambiando toda su vida conocida para transformarla en un lugar feliz lleno de sonrisas y luz.

Para hacer las cosas bien es imprescindible hacerlas despacio.

Yo, que esperé paciente vigilando sus sueños, persiguiendo la estela de su luz, encontré un hueco cerca, de su mano, hasta transformarme en parte de su vida y no ser más una persona nueva.

Ella es mi amor , pero aún no lo sabe.

Isabel Racero

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…Max

Me encantan esas personas que aún se ponen coloradas,  porque no aprendieron a mentirle a la piel…

En mí resulta raro sonrojarme,  es la consecuencia de trabajar a diario con extraños y simular cercanía. Tener que ser familiar , amable, simpática con absolutos desconocidos para que te dejen entrar en sus vidas, crea poso y eso desgasta la espontaneidad.

Aún así aprecio la capacidad de ruborizarse de la gran mayoría de seres humanos. Esas extrañas personas que no controlan sus reacciones y se ponen colorados a golpe de cumplido . Es mágico.

Dicen que las mejores cosas de la vida te suceden cuando menos te lo esperas, y así fue como conocí a Max.

Apareció un día en mi vida sin previo aviso.

Salí de la ciudad un par de semanas por trabajo y al volver, allí estaba, con un pequeño café francés en el soportal de mi casa -al parecer había un local en alquiler desde antes de que se hiciera el edificio, antigua portería,  y a él le habían sobrado dos semanas para reformarlo, decorarlo, pedir permisos y hacer una inauguración como Dios manda.

Lástima habérmelo perdido -pensé al verlo.

Estaba en la puerta fumando, cuando aterricé del taxi cargada de bártulos . Sólo lo imprescindible para dos semanas de trabajo fuera de casa – ¡JODER! , ¿ de dónde ha salido ?.

Inmediatamente se ofreció a ayudarme con el equipaje . Él y sus 80 kilos de músculo,  sus casi dos metros y por supuesto su pelo largo y su acento de nosoydeaquiperotampocodemuylejos .

Incapaz de articular palabra ante semejante panorama, le dejé acompañarme hasta casa, y de paso que fuera aprendiendo el camino.

Internamente, además de dejarme con un calentón del quince, dí gracias a Todos los Dioses del Olímpo por haber colocado aquella criatura sobrehumana instalada justo bajo mi apartamento –subió las maletas por las escaleras de una sóla vez y me esperaba en la puerta del piso mientras el ascensor me acompañaba tranquilamente . 

Si me necesitas para cualquier cosa, trabajo justo en la entrada – y me cogió por la cintura rodeándome con una sola mano para plantarme un  beso junto a la boca de esos de película en blanco y negro . Sentí como el calor me subía a las mejillas .

Ese “cualquier cosa” me hizo imaginar una escena con menos ropa acompañada de mi nuevo vecino Max y él lo sabía.

-Bajaré a tomar un café en cuanto me recupere del viaje (y me de una ducha fría ), muchísimas gracias por ayudarme, me llamo Beatriz. 

-No me hagas subir a buscarte (y ducharte yo mismo). Todo el edificio ha pasado ya por mi café menos tú.

Aquella atracción irracional había que pararla de algún modo, así que me informé de sus horarios para evitar tropezarnos casualmente y lo conseguí durante unos meses. No estaba preparada para tener una relación, ni un follamigo , ni roce de ningún tipo y menos con el nuevo vecino por muy irresistible que me resultara.

Mis paseos por Central Park se alargaron después del trabajo, esperando que Max cerrara su café -era imposible ignorarlo teniéndolo tan cerca, de modo que mis conversaciones imaginarias con cuanta mascota coincidía,  se hicieron un habitual en mi vida , todo por evitar llegar temprano a casa. -¿No os pasa que mantenéis conversaciones con vuestros perros y gatos e incluso hacéis sus voces cuando os contestan? , a mí constantemente.

– Ohhh, ¿me echabas de menos ?. Siii, lo sé,  hoy he llegado un poco más tarde de lo normal…..

uauhhhhh, rrrr, uhhhhh

– Ya, no me lo digas, la perrita que te gusta debe estar ya paseando….

auhhhh¡

– ¿Qué va a encontrar un novio mejor que tú? 

AUHHH, AUHHH, AUHHH! !!!

– Mira chico, te lo voy a decir alto y claro : NO HAY UN PERRO MÁS GUAPO QUE TÚ EN TODO EL BARRIO. Si se busca otro, ella se lo pierde ¡. ¡Venga vamos,  salgamos a correr un rato! 

(Toda esta conversación con Sr.Gómez,  es mantenida mientras hago pipí con él en el baño, intentando esquivar que olisquee mis braguitas,  me muerda los tobillos o me robe el pantalón – esto considerando que SR.  Gómez es un labrador grandote es toda una proeza).

Noviembre empezaba a despuntar. Las hojas de los árboles adornaban las aceras de tonos ocres . Me encanta esta época del año.  El frío del anochecer invita a manta y sofá frente a la chimenea de mi viejo apartamento,  sobre todo después de salir a correr con Gómez y tomar una ducha calentita mientras me espía tras las cortinas de la ducha.

Aquella tarde salió corriendo escaleras abajo sin esperarme . Al llegar al portal lavaba a lametones a un minúsculo cachorro de chihuahua que Max tenía en brazos.

-¿Qué hacés aquí? -le pregunté con mi tono de voz de enfadada.

– ¿Me estás evitando? -dijo él con su sonrisa de niño malo grande. Vivo aquí,  en el apartamento de la Sra. Villella,  por fin se ha ido a vivir a España .

Sin darnos cuenta estábamos paseando mientras Sr. Gómez y Roberta jugaban como si fuesen íntimos.

– ¡Me encanta tu perra, es super fea !

– ¡A mí me gustas tú !

Y reímos juntos,  mientras paseábamos a nuestros perros, como si aquello fuera algo habitual en nuestras vidas. Decidí dejarme llevar cuando Max me agarró de la mano -así podría dejar de poner subtítulos a nuestras conversaciones,  y no tendría que evitarlo más. El invierno en New York siempre resulta frío para dormir sola. ..

Isabel Jiménez

…AMOR

Sus manos son fuertes , libraron mil batallas aún sin conocerme , y a la vez, suaves cuando me acarician y me apartan el pelo de los ojos, enredándose en cada rizo, con la intención de arraigar en mi corazón .

Es inteligente, valiente, frágil, tierno, romántico, transparente, dulce, constante, brillante….

Es tan , pero tan especial, que sin rozarme hace que mi piel se erize, presintiendo sus caricias…

Es paciente, llevaba una vida esperándome, sin saber que yo lo andaba buscando…”Podría esperarte alguna más”, ……y sé que lo decía en serio…..

Nunca fuí tan bella para nadie, nadie vio lo que ocultan mis ojos, hasta que él se paró a adivinar su verdadero color, a contar la rayas que dividen su laberinto verde, o gris, amarillo..

… Nunca me sentí tan deseada cómo desde el día que me encontró, tan solo, andando por la playa….

Él, me llama AMOR, con mayúsculas .

Yo , aún, le hablo de “usted”, y es que el Amor ,con mayúsculas, merece un respeto….

Isabel Jiménez

…Sasha

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La fragilidad de un nido de pájaros abandonado, tiene el azul de su mirada.
Su piel transparente, apenas cubierta por tímidas pecas mal dibujadas , te impulsa a abrazarla….
El pelito, le cubre los hombros, liso, blanco como la nieve, ya venía acompañado de un cepillito rosa , dulce dulce como ella…
Se le sale su pequeño corazón del cuerpo, ya viviendo pruebas tan duras, viviendo una aventura incierta, solita, esperando que su nueva familia, la quiera….

Me llama mamá y me muero de la ternura, me duele el pecho y no duermo, porque le he notado fiebre esta noche…, eso una madre lo sabe .

Mi vida nunca será la misma, la suya jamás volverá a ser tan difícil….

Sasha se llama mi niña, y es Azul, cómo los Ángeles .

Isabel Jiménez

…las cosas que importan

LAS COSAS QUE IMPORTAN

Me besó, tan lentamente, que se erizaron todas

y cada una de las aristas rotas en mi alma…

 

-¡Mándeme su curriculum, por favor!

-¿Mi curriculum? -inquirió sorprendido…

 

Y me trajo uno de esos,  informales, dónde hablamos de títulos, experiencias en empresas, y méritos tontos.

 

-¡Se equivoca caballero!

 

Yo necesito saber qué es lo que le hace romper a reir, a llorar…

Solamente para romperme con usted.

Si se para a ceder el paso a una Señora. Le retira la silla o le abre la puerta del coche. Si al despertar por la mañana, la coge entre sus brazos, la estrecha con fuerza, dichoso y sorprendido de tenerla a su lado, y mirándola a los ojos, le dice: ¡ Buenos días mi Amor!. Si sabe usted acariciar con dulzura. Si muerde los labios al besar. Qué es lo qué le hace temblar….

Necesito que me cuente si le gustan los niños. Si dedica parte de su tiempo a sus mayores, y los oye con respeto.

Quiero que me cuente el nombre de sus perros, esos amigos a los que no ha olvidado, que se le encoge el corazón al recordarlos. Quiero  ver sus lágrimas al borde del precipicio de los ojos cuando menciona sus nombres, cómo si aún lo oyeran. Eso es de lo más importante.

Quiero que me hable de esos amores que siguen con usted, porque usted es del que nunca olvida un amor, porque siempre que ama, ama de verdad.

Necesito saber de sus manías, de sus gustos, si prefiere la cocina para desayunar o para hacer el amor.

Si es usted un amante de la oscuridad, o preferiría amarme en la playa.

¿Qué fruta le gusta?
¿Café, té, dulce, salado?
Y su helado favorito, ¿chocolate o turrón?
¿Mar o montaña?
¿Jamón o marisco?
Cuando dice usted “te quiero”, ¿le sale del corazón, o sólo son palabras?

¡Esas cosas importantes, esas son sólo las que quiero saber!
¿Quisiera usted contármelas?

Tengo un problema caballero : me  muero por sus besos!

Isabel Jiménez

…el cortejo de los Flamencos

Había un pequeño rastro de tristeza en lo profundo de su mirada café.

Sentía sus ojos clavados en mi cuerpo y desaparecía cualquier duda sobre la inmensidad del Universo, el cambio climático o la migración de los flamencos.

El tiempo andaba raro. Pasábamos de la lluvia al sol y viceversa.

-Estoy pensando en cambiar de coche , dijiste.

Este catálogo es de una edición única y limitada, aprendételo.

-Cuando más te aprendo, más me gustas.

Isabel Jiménez

…Un Mar de distancia 

…tengo un barquito de cáscara de nuez para cruzar el mar…

Existir es diferente de haber. Son verbos que no tienen nada que ver entre ellos, sobre todo si hablamos de amor.

…Hay un Mar de distancia entre nosotros…., esas fueron mis últimas palabras a Max cuando me reclamó que me hubiese marchado sin despedirme -¿se supone que debería haber llamado a su puerta?.

Desde mi punto de vista las cosas estaban claras : chico conoce chica; chica se enamora de chico; chico está casado con otra; chica desaparece y olvida.

Ojalá la vida fuera tan sencilla. Una ecuación matemática. Una solución para cada problema. Una fórmula mágica para quitar las manchas -la mancha roja de mora, con mora verde se quita, dicen.

Necesitamos amor para alimentar el Alma. Fraternal, filial, incondicional, altruista.

Esas extrañas creencias sobre vivir sin amor, para mí son patrañas.

Se puede vivir un tiempo sin pareja-está claro. Meses, años, décadas. Te alimentas del amor de los amigos, tus hijos, tus mascotas.

Pero llegará el día que se te rompan los esquemas, se te llene la vida de mariposas y no haya antibiótico que valga para quitarte lainfección.Y después-putamalasuerte , resulta que hay una señorademax, y no eres tú. Y te dan unas ganas locas de matarlo con tus propias manos, quesequitenlosasesinosenseriedeenmedioqueteloscargastambién.

– Santi, cuanto me pueden echar si mato a un tío a sangre fría? -pregunta previa a un amigo de la policía secreta.

El único remedio que conozco : poner tierra de por medio (o como en este caso , un Océano con toda su agua, su arena y sus conchas ).

Trabajo, trabajo y trabajo es la mejor medicina para no pensar.

No se trata de olvidar -es imposible; se trata de no pensar en ello, se trata de evitar que tu mente se redirija solitaysinfrenos hacia aquello que tienes que olvidar y a fuerza de tiempo, los recuerdos se diluyan en agua y se escurran por el desagüe.

-Olvidame por favor -no se lo dije, pero debería haberlo hecho.

Este NICONTIGONISINTÍ me estaba matando. Por mucho que intentaba perderme en otros brazos, me era completamente imposible.

Mi cuerpo, elmuygilipollas me decía que tenía que guardarle fidelidad.

Mi mente respondía constantemente : “quetequitenlobailao”…. , era un sinvivir imposible de llevar adelante y mantener la cordura.

Tengo una amiga -estupenda ella, a la que le ocurrió algo parecido.

Cortó cualquier contacto con el espécimen en cuestión -incluidas redes sociales, y al cabo de un par de años, el regresó muydivorciado-cuál caballero andante, dispuesto a reconquistarla.

Yfueronfelicesycomieronperdices-estas cosas jamás me ocurren a mí.

Yo soy ese tipo extraño de persona que razona los problemas, estudia las circunstancias y las comprende, poniéndose en el lugar de la otra parte -y en el mío no se pone nunca nadie.

Y llega un momento en que el vaso se llena y una gota te ahoga. No es decir “hasta aquí llegué”; es decir “voy a mirar por mí “.

Añadiendo ingredientes a mi huida hacia adelante, junto con latierradepormedio y elmardedistancia, puse un primeroyo, un mequieromucho y un yaestábiendetantatontería.

Es imposible avanzar si llevas lastre en los tobillos. No es que hubiera dejado de sentir que Max era estupendo, era sólo que al igual que él tenía muy clara su postura, yo cerraba de golpe y le ponía candado a la mía, sin dejar ni un pequeño resquicio abierto para que entrara la luz.

“Pequeña casa en venta, amueblada y lista para vivir”

Isabel Jiménez.