Con ganas de Reyes Magos

… hacia la Primavera

No he dejado de contar los días que me separan de ella (tampoco los que me separan de tí).

Allí nunca hace demasiado calor, demasiado frío, los días no son cortos ni largos, y puedes quitarte las capas de abrigo que acumulaste durante la estación del invierno, dejar el dolor poco a poco, despojarte de las penas.

Está permitido olvidar los errores, las discusiones tontas, las cosas feas.

Aunque pienses que no terminará, la vida transcurre y pasa, y los días perdidos con enfados, no tienen intención de regresar ni de esperarte, a esos días es imposible volver, se fueron para morir.

Juguemos entonces a ser niňos, olvidemos lo que nos molestó de las personas que nos importan.
Imaginemos que sonreír, que amarse (como hermanos, como amantes, como amigos, como esposos) ,es aún posible.

Tengo la rara costumbre de no pedir explicaciones, tampoco las doy, está permitido caer, aunque sólo para coger impulso.

Arranquemos el Aňo Nuevo con ganas de Reyes Magos, seámos juntos más niños hoy.

Mañana también…

Isabel Racero

…Nada serio

Dices: de este agua no voy a beber, y te mueres de sed en ese mismo instante.

Somos manantial en un desierto sin oasis.
Somos amigos sin derechos, porque la palabra en sí, lo abarca todo. Todo lo puede.

Somos tequieros llenos de segundas intenciones, y también somos miedo a cruzar la frontera, a ser migrantes en un corazón herido, o lo que es peor: migrantes en un corazón destrozado.

Somos nada y a la vez lo somos todo sin saberlo, sin quererlo.

Tenemos miedo a vivir. Dejarse llevar es peligroso en un mundo lleno de normas, el único mundo que tú y yo conocemos.

Me persigues con paciencia hasta en sueños, como un lobo hambriento – de dulzura, de miradas, de silencio.

Somos, sin ser, y por lo mismo, somos todo, ilusión y ganas de empezar hoy para no terminar nunca.

Somos , porque teníamos que ser. El destino es imparable en una sociedad que se empeña en ser nada serio.


Isabel Racero

#pretéritoimperfecto

Dejar en el pasado todo lo que no te acompañó para hacer el camino.

Olvidalo aunque no puedas.

Traerlo a tu presente tiene un punto macabro y siniestro.

Es casi como resucitar a un muerto.

Nunca volverá a ser aquella persona que amaste.

Las personas que vuelven no conservan los sentimientos intactos.

Ni tú ni él sois ya las mismas personas.

El recuerdo de aquel amor, se conserva idealizado.

Hacerlo volver, conseguirá destrozarlos.

Añicos de un amor imaginario.

Pretérito imperfecto en un presente oxidado por la humedad sin tus brazos.

Isabel Racero

… bolero

Para ser sinceros:

Lo nuestro no tiene nombre -ni horario, ni fecha en el calendario.

Y sin embargo: te quiero.

Isabel Racero