Nuevos recuerdos

Todo parte de hoy.

Es una teoría tonta, pero me sirve: si todo empieza hoy, y hoy decides que en esa cabecita loca -la mía llena de rizos, sólo habrá bonitos nuevos recuerdos a los que volver, mañana, cuando cierres los ojos para escapar de lo feo, sólo habrá momentos dulces, sólo recuerdos dulces.

Isabel Racero

Nunca Jamás.

No hay blancos y negros absolutos .

Existen matices de todos los colores en el momento que les roza la luz.

Tus blancos y mis negros sólo encajaron en un arcoiris perfecto.

Dentro de un mañana imaginado lejos del hoy sin vacunas para el desamor.

Sin restar aunque con sólo dos personas en la ecuación.

Siete siguen siendo multitud. No me salían las cuentas.

Los blancos y los negros quisieron jugar a soñar un camino de baldosas amarillas hasta Nunca Jamás.

Y nos faltaron lozas.

No quedaba amarillo para tanto camino.

No encontramos el cruce perfecto y olvidamos que en lo imperfecto reside la magia de la vida.

No supimos vernos y lo dejamos en ecuación .

Tensión sexual no resuelta dicen que le llaman.

Sonrisas prestadas a un futuro incierto.

Julietta

Principios y finales

Hay principios explosivos.

Principios tranquilos que apenas lo notas.

Nuevos principios que nacen de finales.

Principios de punto y seguido , también de punto y final.

Hay principios que no nacen nunca, de miedo se quedan inmóviles, como de piedra.

Y luego estás tú.

A veces, te encuentras de golpe en un principio y no lo notas hasta que es tarde para no empezarlo. Vienen disfrazados de otra cosa. Cuando quieres darte cuenta,  ha comenzado ya, y es como estar en el cine a mitad de la película : no te sales por no molestar,  a todo el público parece interesarle mucho.

Hay principios que llegan a suicidarse cuando sienten haber comenzado. Es algo que a veces notas tarde y el único camino es la muerte.  Un comienzo no tiene marcha atrás ni devolución ni nada. Abierto el paquete no hay periodo de reflexión. O te lo quedas o eclosiona en tu cara.

Los principios son ovíparos.

Hay principios que no saben que lo son. Llegan por casualidad. Incluso hay veces que no llegan. Sencillamente ellos se tropiezan contigo y se sienten tan confusos como tú.

No tienes nada que ver con todo esto.

Tú y yo nos estamos dando cuenta de todo. Parece que vas a desbocarte y tiro de las riendas. Y me dejas hacerlo. Puede que sientas tanto miedo como yo. Que prefieras no complicarte la vida. A final de cuentas, sólo buscamos que todo encaje y no quede saldo negativo y en este tipo de comienzos,  sospecho que siempre descuadran las cuentas.

Hay principios que son comienzos y esos son los más peligrosos.  Un comienzo es tener la mitad de la historia escrita y sospechar de ante mano cuál será el final.

Yo prefiero no tener uno de esos contigo,  los finales no me gustan.  Viví demasiados y remontar el vuelo con las alas rotas es practicamente imposible. Dudo que pudiera volver a hacerlo.

Realmente no tengo claro que nuestro comienzo no haya sucedido aún.  Había un final en ambos sentidos y nos ayudamos a pegar los trozos rotos del puzzle y ahora , desconcertados, no sabemos que hacer con la resilencia que se nos quedó encima de la mesa del comedor.

Si no fuera plastificada la usaríamos de mantel. Ya sabes que no concibo manteles que no sean de lino.

Lo peor de todo es que cogimos la costumbre de dormir abrazados. Acurrucada en tu cuerpo se duerme genial ahora que ya se empieza a sentir la llegada del verano en tiempos de virus.

Y no es melancolía.  Es miedo.

Miedo a que me juntes las piezas. A que me partas los miedos.

Miedo a no querer bajarme de la vida. Miedo a cobrarte los cuatro polvos que me debes y a ser de verdad una nueva especie mutante , mitad atún,  mitad dragón,  y tener que nadar porque olvidé como se vuela.

Miedos que nacen por esporas y sospecho que se tropiezan conmigo a propósito.

Yo de natural valiente tengo alergia al corazón y tú,  haciendo oposiciones para entrar con plaza fija.

¡Sonríe Campanilla! -me dices , y me encanta

Isabel Racero

….conjuro 

Destierro mis ayeres

Cierro todos los libros

Las puertas entreabiertas

Los nomeolvides

Y los aquiestoyparaloquenecesites

Mezclo arena de Skiatos

Con Pensamientos Azules

Sueños olvidados

Besos caducados

Y caricias que arañan

Con jirones de tu piel

Más tres porciones

de mentiras piadosas

Besos

en cada una de mis pecas

Un mechón

de rizos pelirrojos

Con fotos del pasado

Y dos tazas

de silencio administrativo

Todas las palabras feas

Los “túnoeresmitipo”

Y los “tequierocomoamigo”

Amigos falsos,

familia fingida

y palabras que hieren

No olvido la impuntualidad

Los regalos que jamás llegaron

Las palabras rotas

Y los tequiero fingidos

Los novioparasiempre

Y maridoparanunca

Las lágrimas de cocodrilo

y los abrazos que apuñalan

en cada despedida

Ajuares apolillados

Medias sonrisas

Amores posesivos

Celosos

Y los que pecan por desapego

Amigos de papel mojado

Familias temporales

Comarcas que limitan

fronteras inexistentes

Y políticas que no saben hablar

Un poco de leche

Con toda su lactosa

Su nata y sus cosas

Cuatro fresones de Huelva

Y sin azúcar ni’na

Me hago un batido

Moraleja :las penas las paso por la batidora

y las convierto en vitamina T = Quiere-TE…, llámalo brujería

Isabel Racero

…háblame de ti

Me gustan los bolsos,  los zapatos, la jardinería,  cocinar  del modo tradicional  (esto parece necesario especificar en un mundo lleno de robots de cocina).

Y , las personas.

Me apasionan las personas.  Es extraño porque soy a la vez solitaria y extrovertida.

Supongo que un psicoanalista tendría que decir bastante al respecto.

Como compañía en las artes amatorias me gustan los Señores . Soy en extremo comunicativa . A pesar de esto, prefiero oír.

Paciente, disciplinada, hiperactiva y nerviosa por dentro  (de ahí que parezca calmada siempre ).

Y te cuento todo esto, precisamente porque a nadie le interesa. Todo el mundo quiere saber a qué te dedicas, cuánto ganas, dónde vives o qué coche conduces.

A mí me importan otras cosas. No me fijo en la edad.  Yo quiero conocer tu color favorito.  Distinguir la tonalidad de tus ojos y saber a qué hueles.

Cómo pasas tu tiempo libre. Cuales son tus aficiones. Cual es el tono en que hablas a tus hijos…

No me preocupa la marca de tu ropa, ni si llevas un reloj caro. Prefiero que me cuentes porque está enfermo tu perro. Y si madrugas,  cuanto tiempo necesitas para despertar y ser simpático -yo necesito mínimo una hora para poder articular palabra y otra más para ser simpática,  de ahí que madrugue siempre.

Quiero saber qué sueñas. Quiero que me hables de tus amigos o de tus empleados -sólo oyendo como una persona habla de los demás puedes hacerte una idea real de quién es.

No me importa si tus vacaciones son viajes exóticos o vas a refugiarte en las playas de tu niñez.

Yo , independientemente del lugar que pase mis vacaciones,  escojo mezclarme con sus gentes,  ir al mercado andando,  cocinar sus comidas, descubrir nuevas puestas de sol, nuevos amaneceres, dedicar tiempo a mimarme,  aprender algo nuevo, inventar nuevas aventuras, atreverme a hacer algo que me de miedo, superar el dolor…

Hay personas que son enigmas. Parecen que hablan un idioma diferente aunque hayáis nacido apenas a unos kilómetros de distancia.  Esas personas son las que más despiertan mi interés.

Los retos, los imposibles siempre me hacen soñar y yo vivo ahí desde siempre,  no conozco mejor solución a este mundo de guerras, atentados y niños tristes que el que habita en el mundo de los sueños.

Siempre habrá soñadores que luchen por traer algo de su magia al mundo tangible y esas son mis personas favoritas.

Si hoy alguien te dice “quiero conocerte”, “te extraño “, “tomamos un café ?”, “dame un abrazo! “, hazlo! . Deja entrar en tu mundo a personas diferentes.  Da un toque de color azul a tus días,  o déjalo ser color aguamarina.

Todo no siempre es aquí y ahora. Cada persona tiene tiempos diferentes.  Cada idioma tiene sus espacios.  El amor necesita anidar. El corazón siempre hace hueco.

Quiero conocerte. Háblame de ti…

 
Isabel Racero

…sin atajos


De frente, recto o en zigzag, jamás cojas un atajo, no conseguirás llegar antes, nunca, te lo prometo.

Charcas hay demasiadas y parezcan lo que parezcan, hay barro dentro, créeme.

Los atajos no conducen a nada bueno.

Si tienes dudas, elige el camino de frente, mirando siempre a la cara. Con dudas, jamás adelantes.

Sapos negros, brujas malas (feas, con verrugas en la cara).

Caminos oscuros, más cortos, con promesas a la carta y sin fecha, ni meta ni final, ni nada.

A lo peor un día, descubres que el camino complicado, el difícil, el largo, era el camino correcto.

A lo mejor un día descubres que la felicidad no estaba al final del camino, que la felicidad fue andarlo completo, sin atajos.

Isabel Racero

…destino tus ojos

Despierta el día de noche con la cama reseca y helada .

Calienta tímidamente la luz en la cocina mientras prepara café para uno, con los ojos perdidos a los sueños.

No sabe si pintarse los labios antes o después: tinta líquida permanente -reza en el bonito embase.

El contenido vacío y sin ganas se desliza por su boca, que olvidó sonreír.

Un atisbo de sonrisa aparece tímido en sus ojos cuando piensa en las mañanas en las que aún amanecian juntos.

Puede que nunca hubiera sido amor. Sólo se acompañaban la vida. Viaje a Nunca Jamás en un País sin Alicias.

Nadie recordó poner sentimientos a las máquinas. Resulta más interesante mirar por horas un teléfono 5G que mirarse a los ojos buscando los misterios del Universo.

Es más barato que apostarlo todo a cara y que siempre salga cruz.

Amor a la carta y sin espinas a golpe de bite.

Con un café en el cuerpo, los labios pintados y la vida por delante, sale decidida a ser Don Quijote en este nuevo mundo vacío de Sanchos.

Cualquier momento es bueno para ser feliz.

Isabel Racero

Con ganas de Reyes Magos

… hacia la Primavera

No he dejado de contar los días que me separan de ella (tampoco los que me separan de tí).

Allí nunca hace demasiado calor, demasiado frío, los días no son cortos ni largos, y puedes quitarte las capas de abrigo que acumulaste durante la estación del invierno, dejar el dolor poco a poco, despojarte de las penas.

Está permitido olvidar los errores, las discusiones tontas, las cosas feas.

Aunque pienses que no terminará, la vida transcurre y pasa, y los días perdidos con enfados, no tienen intención de regresar ni de esperarte, a esos días es imposible volver, se fueron para morir.

Juguemos entonces a ser niňos, olvidemos lo que nos molestó de las personas que nos importan.
Imaginemos que sonreír, que amarse (como hermanos, como amantes, como amigos, como esposos) ,es aún posible.

Tengo la rara costumbre de no pedir explicaciones, tampoco las doy, está permitido caer, aunque sólo para coger impulso.

Arranquemos el Aňo Nuevo con ganas de Reyes Magos, seámos juntos más niños hoy.

Mañana también…

Isabel Racero

…Nada serio

Dices: de este agua no voy a beber, y te mueres de sed en ese mismo instante.

Somos manantial en un desierto sin oasis.
Somos amigos sin derechos, porque la palabra en sí, lo abarca todo. Todo lo puede.

Somos tequieros llenos de segundas intenciones, y también somos miedo a cruzar la frontera, a ser migrantes en un corazón herido, o lo que es peor: migrantes en un corazón destrozado.

Somos nada y a la vez lo somos todo sin saberlo, sin quererlo.

Tenemos miedo a vivir. Dejarse llevar es peligroso en un mundo lleno de normas, el único mundo que tú y yo conocemos.

Me persigues con paciencia hasta en sueños, como un lobo hambriento – de dulzura, de miradas, de silencio.

Somos, sin ser, y por lo mismo, somos todo, ilusión y ganas de empezar hoy para no terminar nunca.

Somos , porque teníamos que ser. El destino es imparable en una sociedad que se empeña en ser nada serio.


Isabel Racero

…recuerdos lejanos

Nos bebimos las calles. Nos comimos las noches. Nos fumamos las tardes.

Nos amamos por horas, por días, sin tiempo, sin prisas.

En el Isabella y en aquel dúplex frente al Mar.

En la playa, en los baños, en las calles.

Nos comimos a besos.

Nos amamos con prisas.

Nos reconocimos nada más vernos y luego la vida hizo de las suyas, nos distanció.

Tanto, que ya no me hablas, ni recuerdo los años.

Y me hace daño verte con amigos comunes.

Urgo en la herida una , otra vez, y me pregunto si fue para tanto.

Nunca contesto.

Sólo cierro los ojos y recuerdo.

Isabel Racero

Fotografía: Francisco de La Flor.