…sin atajos


De frente, recto o en zigzag, jamás cojas un atajo, no conseguirás llegar antes, nunca, te lo prometo.

Charcas hay demasiadas y parezcan lo que parezcan, hay barro dentro, créeme.

Los atajos no conducen a nada bueno.

Si tienes dudas, elige el camino de frente, mirando siempre a la cara. Con dudas, jamás adelantes.

Sapos negros, brujas malas (feas, con verrugas en la cara).

Caminos oscuros, más cortos, con promesas a la carta y sin fecha, ni meta ni final, ni nada.

A lo peor un día, descubres que el camino complicado, el difícil, el largo, era el camino correcto.

A lo mejor un día descubres que la felicidad no estaba al final del camino, que la felicidad fue andarlo completo, sin atajos.

Isabel Racero

…destino tus ojos

Despierta el día de noche con la cama reseca y helada .

Calienta tímidamente la luz en la cocina mientras prepara café para uno, con los ojos perdidos a los sueños.

No sabe si pintarse los labios antes o después: tinta líquida permanente -reza en el bonito embase.

El contenido vacío y sin ganas se desliza por su boca, que olvidó sonreír.

Un atisbo de sonrisa aparece tímido en sus ojos cuando piensa en las mañanas en las que aún amanecian juntos.

Puede que nunca hubiera sido amor. Sólo se acompañaban la vida. Viaje a Nunca Jamás en un País sin Alicias.

Nadie recordó poner sentimientos a las máquinas. Resulta más interesante mirar por horas un teléfono 5G que mirarse a los ojos buscando los misterios del Universo.

Es más barato que apostarlo todo a cara y que siempre salga cruz.

Amor a la carta y sin espinas a golpe de bite.

Con un café en el cuerpo, los labios pintados y la vida por delante, sale decidida a ser Don Quijote en este nuevo mundo vacío de Sanchos.

Cualquier momento es bueno para ser feliz.

Isabel Racero

Con ganas de Reyes Magos

… hacia la Primavera

No he dejado de contar los días que me separan de ella (tampoco los que me separan de tí).

Allí nunca hace demasiado calor, demasiado frío, los días no son cortos ni largos, y puedes quitarte las capas de abrigo que acumulaste durante la estación del invierno, dejar el dolor poco a poco, despojarte de las penas.

Está permitido olvidar los errores, las discusiones tontas, las cosas feas.

Aunque pienses que no terminará, la vida transcurre y pasa, y los días perdidos con enfados, no tienen intención de regresar ni de esperarte, a esos días es imposible volver, se fueron para morir.

Juguemos entonces a ser niňos, olvidemos lo que nos molestó de las personas que nos importan.
Imaginemos que sonreír, que amarse (como hermanos, como amantes, como amigos, como esposos) ,es aún posible.

Tengo la rara costumbre de no pedir explicaciones, tampoco las doy, está permitido caer, aunque sólo para coger impulso.

Arranquemos el Aňo Nuevo con ganas de Reyes Magos, seámos juntos más niños hoy.

Mañana también…

Isabel Racero

…Nada serio

Dices: de este agua no voy a beber, y te mueres de sed en ese mismo instante.

Somos manantial en un desierto sin oasis.
Somos amigos sin derechos, porque la palabra en sí, lo abarca todo. Todo lo puede.

Somos tequieros llenos de segundas intenciones, y también somos miedo a cruzar la frontera, a ser migrantes en un corazón herido, o lo que es peor: migrantes en un corazón destrozado.

Somos nada y a la vez lo somos todo sin saberlo, sin quererlo.

Tenemos miedo a vivir. Dejarse llevar es peligroso en un mundo lleno de normas, el único mundo que tú y yo conocemos.

Me persigues con paciencia hasta en sueños, como un lobo hambriento – de dulzura, de miradas, de silencio.

Somos, sin ser, y por lo mismo, somos todo, ilusión y ganas de empezar hoy para no terminar nunca.

Somos , porque teníamos que ser. El destino es imparable en una sociedad que se empeña en ser nada serio.


Isabel Racero

…recuerdos lejanos

Nos bebimos las calles. Nos comimos las noches. Nos fumamos las tardes.

Nos amamos por horas, por días, sin tiempo, sin prisas.

En el Isabella y en aquel dúplex frente al Mar.

En la playa, en los baños, en las calles.

Nos comimos a besos.

Nos amamos con prisas.

Nos reconocimos nada más vernos y luego la vida hizo de las suyas, nos distanció.

Tanto, que ya no me hablas, ni recuerdo los años.

Y me hace daño verte con amigos comunes.

Urgo en la herida una , otra vez, y me pregunto si fue para tanto.

Nunca contesto.

Sólo cierro los ojos y recuerdo.

Isabel Racero

Fotografía: Francisco de La Flor.

#pretéritoimperfecto

Dejar en el pasado todo lo que no te acompañó para hacer el camino.

Olvidalo aunque no puedas.

Traerlo a tu presente tiene un punto macabro y siniestro.

Es casi como resucitar a un muerto.

Nunca volverá a ser aquella persona que amaste.

Las personas que vuelven no conservan los sentimientos intactos.

Ni tú ni él sois ya las mismas personas.

El recuerdo de aquel amor, se conserva idealizado.

Hacerlo volver, conseguirá destrozarlos.

Añicos de un amor imaginario.

Pretérito imperfecto en un presente oxidado por la humedad sin tus brazos.

Isabel Racero

… adiós

Pienso en tí.

No te lo digo, pero pienso en tí. Lo hago.

Te hago preguntas y las respondo yo sola. Es como charlar contigo, pero mejor.

Pregunto lo que me da la gana, y respondo lo que quiero.

No respondo lo que creo que dirías, no. Respondo lo que deberías decirme si fueras sincero. Todas esas respuestas que sé que tienes y que no te atreves a darme, ¿por miedo a perderme?, no lo sé.

El caso es que me digo todas las verdades a la cara, y sienta bien oírlas, – es lo malo que tiene dejarnos a solas con nuestros pensamientos, van hasta donde les parece.

Y entonces decido que cuando regreses, si regresas, no voy a hacerte ningún caso, -sencillamente porque la cruda realidad es que tú tampoco me lo haces a mí.

Voy a dejar que sigas con tu vida y yo seguiré con la mía – me digo convencida.

Cinco minutos después, miro la bandeja de entrada, y no, hoy tampoco has pensado en mí.

El adiós siempre es doloroso, prefiero un hasta pronto, me fui a seguir con mi vida.

Isabel Racero